Eligir actuar
Poema sobre dejar de buscar señales y elegir actuar
Imagina un sendero abierto al borde de una arboleda.
La tarde cae lenta
y el aire huele a hierba húmeda.
A unos metros,
una roca enorme invita a descansar bajo un árbol que, por el peso de una rama casi vencida,
inclina su copa hacia la piedra como si necesitara protección para una yema a punto de brotar.
Sobre ese mineral silencioso
hay una navaja pequeña para injertos, limpia,
allí olvidada.
La hoja afilada brilla.
No pide ser tomada
ni el brote salvado.
El tallo, casi vencido, se secará,
igual que las decisiones quebradas,
huérfanas de acción
porque durante mucho tiempo hubo espera:
una señal en el cielo,
un gesto del viento,
un momento impecable,
el permiso de un dios discreto
que no muestra su rostro.
El campo escucha cada súplica,
como hace siempre,
en quietud.
Ahora, en esta luz casi dorada,
se siente una verdad simple:
pedir es esperar que el retoño se salve;
elegir es acercarse y hacer lo que el presente clama.
El filo se equilibra en la mano
como si reconociera la decisión.
No se necesita aprobación del bosque
ni que el tronco responda.
Al hacer el primer corte,
la corteza exhala una fragancia tenue,
fresca,
como si la savia
supiera que hay un mañana.
No hay mérito en volverse parte del ciclo:
solo orden; unión
entre la piel y la tierra.
En esa incisión mínima,
precisa,
se revela que nada faltaba:
solo el valor
para obrar.
✦ Trasfondo
Este poema explora ese punto silencioso donde comprendes que la vida no va a darte una confirmación final. Has pedido señales, interpretado gestos mínimos, esperado el momento impecable… y aun así nada se mueve. No por ausencia de destino, sino porque ciertas decisiones solo se abren desde dentro.
El símbolo del corte —mínimo, limpio— revela que actuar no es un salto dramático, sino un ajuste fino que devuelve orden al cuerpo y al pensamiento. La navaja olvidada, el árbol inclinado, el campo en silencio: ninguno intenta convencerte. Todos te colocan frente a la verdad incómoda y liberadora de que la acción que viene de la intuición es el único lenguaje que no miente. Cuando eliges actuar, no fuerzas al mundo: te alineas con lo que ya era evidente. Y en ese gesto, la savia responde.
✦ interpelación
¿Qué acción estás retrasando porque sigues esperando un permiso que nadie va a darte?
